¿QUÉ HACES CUANDO NO ESTÁS HACIENDO NADA?

Nunca estamos “no haciendo nada”. Y no lo digo por el ritmo de vida actual, en el que siempre andamos deprisa y sin tiempo libre.

¿Nunca te ha pasado llegar a casa, y no saber “cómo has llegado hasta allí”?. Seguramente estabas pensando sobre algún tema que te preocupaba, o lo que ibas hacer en vacaciones o en la lista de la compra, o… en cualquier cosa. Pero seguro que eso que pensabas, tenía estas características: pensabas sobre algo que te afectaba a ti y pensabas sobre algo pasado o algo futuro. Estabas en tu YO interno.

A este estado mental, los neurocientíficos le han puesto nombre: Red Neuronal por Defecto (RND). Es una característica humana: cuando no tenemos la atención centrada en alguna tarea, empiezan a funcionar una serie de estructuras y circuitos mentales. Gracias a esta activación inconsciente e involuntaria, creamos nuestra propia representación del mundo y de  nosotros mismos. Y esto es fantástico, porque nos ayuda a prevenir peligros, aprender del pasado, tomar decisiones con más rapidez, etc.

El problema es cuando nos cuesta salir de este estado mental para centrarnos en el presente. Cuando llegan los pensamientos repetitivos que no podemos apartar de nuestra cabeza, y alteran nuestro estado emocional. O simplemente, cuando no consigo concentrarme en una tarea, sea manual o cognitiva.

Aunque la RND tiene un papel muy importante y adaptativo en nuestra conciencia, también es verdad que una actividad descontrolada nos acarrea problemas que todos conocemos: estrés, falta de concentración, posible falta de sueño.

Múltiples estudios científicos demuestran que la actividad de la RND se puede cambiar. Mindfulness, un conjunto de prácticas meditativas orientadas al control de la atención, está demostrando ser una herramienta eficaz. Estas prácticas ya milenarias en las culturas orientales, y científicamente probadas en el mundo occidental, proponen un entrenamiento mental para controlar nuestra atención y poder focalizarla cuando y donde decidamos. Este control de la atención trae consigo bienestar, reduce la ansiedad y mejora algunas habilidades cognitivas como es la concentración y la creatividad. Porque lo que conseguimos es controlar nuestra atención para dirigirla a lo que está pasando aquí y ahora y evitar los derroteros mentales por los que divaga casi sin darnos cuenta. Así, también evitamos pensamientos rumiantes, aumentamos la concentración, mejoramos el sueño y dejamos libre más espacio mental para dedicarlo a otras actividades cognitivas, como la creatividad.

Escrito para    por :  Ascensión Rubio,  Desarrollo personal y Mindfulness, imparte clases en el Instituto de Empresa.

Hice un curso de mindfulness gracias a Ascensión, le he pedido que compartiese algo de sus conocimientos con nosotros. Es una de esas mujeres que se ha cruzado en mi vida como por casualidad, espero que para quedarse,  aportandome mas de lo que imagina. Gracias

Personalmente el curso, me resulto muy interesante y algo que quería compartir con vosotros. Vivimos una vida llena de estímulos y con un alto nivel de exigencia intelectual, a diferencia de anteriores generaciones. No se si estamos siendo conscientes y por tanto no creo que lo estemos gestionando. Todo esto tiene consecuencias en nuestra salud en y en la forma de enfrentar los problemas y las situaciones que se nos presentan. Os recomiendo parar de vez en cuando y pensar en ello, cuando alguna vez lo consigo, me ayuda.

¿Aprovechamos de verdad los momentos y las cosas buenas que pasan en nuestras vidas, o estamos muy ocupados sobreviviendo?

Imagen  :  Photo by Lesly Juarez on Unsplash

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