¡¡Sorpresa!! una gran mujer y un precioso articulo

La historia es larga y se remonta a cuando yo andaba en la treintena y compartía despacho con su padre, la vi por primera vez en una foto enmarcada que presidia la mesa del despacho y que por cierto paso bastantes años siendo testigo de una gran historia, la nuestra. Ese es el recuerdo que tenía, hasta que la vi aparecer de nuevo en mi vida hace no mucho y que gran sorpresa.

Quiero compartir con vosotros este descubrimiento y la mejor forma es ir directamente a la letra, si letra, porque ella escribe.

“El viejo brujo me ha mirado, con sus pupilas transparentes y sus barbas infinitas. He sostenido su mirada. Siempre lo hago. Es importante no parecer débil porque eso te hace más fuerte.  Él prosigue y, con voz grave, me advierte de lo que ya intuía.

– Valiente guerrera, Hades tiene sed de sangre y manda sus ejércitos contra tus tierras. Prepárate para la Gran Batalla. Los oráculos avisan de que la lucha se producirá en la ladera del izquierdo de los Montes Sacros. Será una contienda decisiva, y habrá momentos difíciles, pero he convocado a los Magos Benignos y a la Sacerdotisa Ancestral para que con sus conjuros apoyen tu noble causa. Nada será en vano. Todos estaremos contigo. De eso puedes estar segura.

Siento el peso de la responsabilidad sobre mis hombros y el sabor metálico del miedo en la boca, pero las mujeres soldado estamos entrenadas para no demostrar ese tipo de emociones. Pienso en mi señor, en cómo afrontar el momento en que me presente ante él con tan nefastas noticias. Decido pedirle consejo al viejo. Al fin y al cabo, él ha aconsejado a muchas otras guerreras antes y su palabra encierra la experiencia de miles de historias como la mía.

– ¿Debo informar al pequeño emperador? Solo tiene ocho años. No quiero mentirle pero tampoco que vea de repente su Reino destruido por las balas, las tierras yermas, la aridez dónde antes había un espeso bosque. ¿Qué debo hacer?

El Brujo se atusa la barba y mira el suelo concentrándose en qué respuesta debe darme.

– Esta guerra no es como ninguna que hayas librado antes. Necesitas todo el apoyo de los Monarcas de tu Reino. Sabrás ajustar la información que deban conocer a cada momento, pero no puedes ocultarles la trascendencia del momento. Es vuestra Historia la que se construye y con ella, de algún modo la de la Humanidad.

Me da un lazo rosa que coloco en mi pecho.

– Este amuleto te protegerá. Contiene la magia de millones de guerreras que luchan cada día contra las fuerzas devastadoras de ese maldito ser. Suerte y valor.

Vuelvo entonces a clavar mis ojos en los suyos y con firmeza respondo:

– Voy a ganar, doctor. No tenga ninguna duda. Esta guerra la gano yo.

El oncólogo me sonríe y asiente con la cabeza.”

                                                                    En honor a todas esas guerreras.         https://unahabitacionpropia.info

 

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